sábado, 11 de diciembre de 2010

Control de malezas

Se realiza con la finalidad de evitar no solamente la competencia por nutrientes, sino también de agua, espacio y luz. En esta labor se debe emplear el machete que nos permite el corte de malezas al ras del suelo sin dañar las raíces de los cacaotales ya que estas se encuentran muy superficialmente. También se puede emplear la “moto guadaña” en los terrenos que no sea pedregales. Por ningún motivo se deben emplear los “azadones” ya que estos perjudican a las raíces del cacao.

Es oportuno precisar que las malezas no serán tan abundantes cuando la plantación de cacaotales se encuentra establecida bajo sombra. Por ello, siempre se recomienda el establecimiento de la plantación bajo sombra temporal y permanente y sobretodo con bastante anticipación al transplante del cacao.

Regulación de sombra

El árbol de cacao en estado natural vive en asociación biológica con otras especies donde crece y produce mazorcas bajo la cubierta del bosque tropical. Especialistas han caracterizado a esta plantación como umbrófila o muy amiga de la sombra, lo que indica que prospera donde su follaje no está expuesto a plena luz solar.

Este comportamiento ha puesto en evidencia que la luz asociada con ciertos grados de temperatura dentro de determinados límites, estimula la conformación del follaje, la abertura de estomas de las hojas, la fotosíntesis, el aprovechamiento de nutrientes y la producción. El efecto de la sombra al iniciar la plantación no sólo es reducir la luz; si no también el de proteger a las plantaciones del movimiento producto de fuertes corrientes de aire que la perjudican, igual o más que el efecto de temperatura y luz unidas. Una vez que el desarrollo de la planta permite el
“autosombreamiento”, debe iniciarse la eliminación gradual de la sombra

Re-siembra

Es otra de las actividades fundamentales para elevar la productividad de las plantaciones que se van a rehabilitar - renovar. Con el desarrollo de esta labor
se incrementa el número de plantas por hectárea, mediante la resiembra de plantones injertados en los espacios vacíos que se encuentren debido a la muerte de árboles de cacao por enfermedades, factores climáticos o naturales como incendios,inundaciones, sequías, ventarrones, etc. También se siembra aprovechando las áreas de mayor distanciamiento existentes entre árboles, lo que nos permite elevar la densidad de la plantación. Se debe tener en cuenta que las plantulas utilizados para la resiembra son injertados en campo definitivo con yemas de planta madres locales seleccionadas, combinadas con otras provenientes de los centros de producción o semilleros, lo que asegura el mejoramiento de la producción en cantidad y calidad de las almendras.

Fertilización

Antes de iniciar cualquier tipo de fertilización es preciso conocer el nivel de fertilidad natural del suelo. Este diagnóstico se hará por medio de análisis de suelo y análisis foliar. Este último análisis es quizá el más recomendado en el caso de posibles deficiencias de elementos menores. Sobre la base de esa interpretación se recomendarán los niveles de fertilización requeridos.

Una cosecha de cacao seco de 1000 Kg. extrae aproximadamente 44 Kg. de Nitrógeno (N), 10 Kg. de fosfato (P2 O5) y 77 Kg. de potasio (K2O). Si las mazorcas se partieren en el mismo campo y las cáscaras quedasen en el suelo, se reciclará aproximadamente 2 Kg. de N, 5 Kg. de P2O5 y 24 Kg. de K2O. Por lo tanto, todo suelo que se explota tiende a empobrecerse y a reducir su capacidad de alimentar a las plantas, en consecuencia decae la producción de frutos. Por lo que es necesario mejorar los suelos adicionando oportunamente abonos orgánicos o fertilizantes químicos. Del mismo modo, se recomienda la fertilización y mejora del suelo usando productos orgánicos como la roca fosfórica (P2O5), gallinaza, dolomita, etc.

Las formulaciones se basan sobre los niveles de nitrógeno, fósforo y potasio que muestren los análisis de suelo y en las proporciones que permitan obtener mayores repuestas de producción.

La fórmula de fertilización 60-90-60, roca fosfórica combinado con guano de isla o el compuesto 12-12-12, se aplica en los hoyos donde se instalarán los plantones en campo definitivo en cantidades de 50 a 60 gramos por planta.

Después del primer año de producción de los plantones injertados se incrementa al rango de 80 a 100 gramos por planta. Análogamente se aplicará esta última dosis a los chupones básales injertados luego del segundo año de producción. La aplicación anual de la formulación y su cantidad permanece constante hasta el cuarto año de producción para los plantones. Lluego se aplicará la formulación 100-140-100 con 180a 200 gramos por planta cada año hasta que el árbol de cacao cumpla su ciclo productivo. En caso de los chupones básales injertos esta formulación se aplicará luego del quinto año de producción.

Control de plagas y enfermedades

El árbol de cacao, como ser viviente está expuesto al ataque de plagas y enfermedades. Estas pueden revestir un carácter de suma gravedad, comprometiendo gran parte o la totalidad de la cosecha o la vida misma de las plantaciones afectadas. Entre las enfermedades más importantes está, la moniliasis por la magnitud de pérdidas que causa y el desánimo que infunde en el agricultor, quien al no poder controlarla, ha sustituido el cacao por otros cultivos. Dentro del contexto de rehabilitación - renovación se podría considerar como una plantación sana la que produzca por encima de 1500 Kg. de cacao seco y de calidad por hectárea al año.

Es una necesidad imperiosa el control de plagas y enfermedades mediante prácticas culturales constantes que permitan manejarlas hasta reducirlas a niveles que no afecten significativamente una plantación. La remoción periódica de frutos enfermos después de la poda previene la diseminación de las enfermedades, en especial la moniliasis y escoba de bruja. La frecuencia de remoción debe ser semanal en época de invierno. Quincenal en verano o temporada de mayor cosecha. Se considera que para realizar la remoción de mazorcas enfermas de una hectárea de cacao al empezar a
controlar el agricultor puede demorar hasta un día. Este tiempo irá disminuyendo gradualmente con las remociones constantes y periódicas, llegando a ejecutar la misma área en una hora.

Consideraciones para el cultivo orgánico del cacao

Entre las principales consideraciones que se debe tener en cuenta para establecer y conducir un cultivo de cacao ecológico/orgánico están las siguientes:
- Esta prohibida la quema de bosque, cuando se abren áreas nuevas.
- Conservación de suelos, barreras vivas, barreras muertas, trazos a curvas de nivel (plantaciones nuevas). Promover el mulch y otros tipos de cobertura vivas o muertas sobre el terreno.
- Manejo de sombra 40 a 60% de preferencia leguminosas.
- Eliminación total de cualquier sustancia prohibida. El uso o posesión (fertilizantes inorgánicos, pesticidas etc.).
- Eliminación adecuada de desechos de la chacra. Los desechos orgánicos mediante composteras, bioles, pozos de oxidación (aguas mieles) y letrinas; en tanto que los desechos inorgánicos (latas, plásticos, vidrios, etc) mediante silos.

El Cultivo orgánico y su manejo

La agricultura orgánica tiene varios conceptos. Hay organismos y comerciantes privados, que definen una producción orgánica como aquella en la cual existe ausencia de agroquímicos en una porción de tierra. A veces las orientaciones van dirigidas a crear una área de protección de 10 m - 20 m, que la aíslen del resto de la unidad de producción y otras veces ni si quiera eso es exigido por organismos comerciales que sólo les interesa obtener el producto y no proteger al medio ambiente, ni la producción del campesino. En el otro extremo existen organismos que además de la producción orgánica en la finca incluyen al productor con toda su familia en el concepto de “orgánico”.

Consideramos que el concepto de agricultura orgánica, no solamente es la ausencia de agroquímicos en el cultivo, sino la dedicación de aumentar la fertilidad del suelo con medidas biológicas, llegando a una producción sostenible. Incluimos en nuestro concepto toda la finca en la producción y pretendemos incursionar en la conciencia del productor y su familia, creando la base para este desafío.

Actualmente la ciencia y tecnología moderna trabajan para utilizar las experiencias ancestrales en el mejoramiento de las prácticas actuales de agricultura orgánica y dictar normas tecnológicas apropiadas para volver atractivos y rentables a este tipo de cultivos que garantizan la producción de alimentos inocuos y la conservación de la naturaleza y sus recursos. Mientras que la agricultura convencional persigue los mayores rendimientos en el menor tiempo posible, la agricultura orgánica, intenta optimizarlos y estabilizarlos. La agricultura orgánica no es solamente una sustitución de insumos convencionales por insumos alternativos, sino de un sistema de manejo completo que incluye prácticas de conservación de suelos, reciclaje de materia orgánica, elaboración de compost y abonos verdes, uso de leguminosas como sombra permanente, diversificación de cultivos e incluso manejo de agua y protección de flora y fauna silvestre.

Como mencionáramos antes, las características del cultivo ecológico (orgánico) radica en la no-aplicación de fertilizantes y pesticidas que dañan a los microorganismos benéficos del suelo además de la aplicación de una serie de actividades en el manejo del suelo, agua, bosque y el medio ambiente para mantener en equilibrio el ecosistema.

De forma similar al cultivo tradicional del cacao, las prácticas agronómicas para el cultivo ecológico son muy importantes. En ese sentido, debe incentivarse la formación de barreras vivas y barreras muertas en terrenos con pendiente pronunciada para proteger la capa arable del suelo por efecto de la precipitación. Así mismo, las plantaciones de los cultivos permanentes se debe realizar a curvas de nivel contra la pendiente y se debe cultivar también cultivos de cobertura.

En las fincas que practican la agricultura orgánica se debe contar con silos para basuras y desperdicios inorgánicos de manera que no sean botados en cualquier lugar.
Del mismo modo, se deben preparar abonos orgánicos como el compost con los desperdicios de cocina, cualquier otro material vegetal y desechos de los animales domésticos.

Establecimiento de nuevo cultivo de cacao

Apertura de hoyos

Una vez preparado el terreno donde se va a establecer la nueva plantación, se realiza la alineación y marcado los puntos donde estarán ubicados las futuras plantas se procede a realizar la apertura de hoyos cuyas dimensiones deben ser de 0.3 x 0.3 x 0.4 m, de ancho, largo y profundidad para que las plantas queden bien establecidas. En la extracción de tierra de los hoyos se debe separar, los primeros 15 a 20 cm con mayor contenido de materia orgánica a un lado y el restante de la parte más profunda a otro lado.

En la instalación de las plantulas a campo definitivo previamente se colocará 100 – 150 gr. de abono orgánico bien descompuesto en el fondo, para facilitar la disponibilidad de nutrientes, de manera que la tierra de la parte superior con mayor contenido de materia orgánica ingrese al fondo mezclado con el abono orgánico y cuando se coloca la planta se rellena con la tierra del fondo haciendo ligeras presiones para no dejar bolsas de aire en el interior de los hoyos y que puedan sufrir encharcamientos que causan la pudrición de las raíces y la posterior muerte de las plantas instaladas.

Cuando las plantulas han sido injertados y presenten hojas maduras y tallos resistentes se llevará a campo definitivo no sin antes haber instalado sombra temporal para que las plantulas no sufran estrés por el calor.

Las áreas con instalaciones de platanales pueden emplearse como sombra temporal, que posteriormente serán remplazados con plantas de sombra permanente disminuyendo los costos de instalación del cultivo.

En las áreas a instalarse debe emplearse como mínimo una mezcla de cuatro clones para evitar el ataque de plagas y enfermedades que pueden causar daño económico, ya que no todos los clones tienen la misma tolerancia a las enfermedades, además hay algunos clones que no son autopolinizantes. Mi plantación la establecí con clones certificados EET-95, EET-96, EET-103 y EET-19.

Con una densidad de 3.5 m x 3.5 m., con ésta densidad de plantación se obtiene 815 plantas por hectárea, lo cual nos permite el uso de clones de porte alto con buena disposición de ramas permitiendo cubrir el espacio entre plantas rápidamente, adaptándose bien a terrenos planos hasta con pendientes del 20%.

Regulación de sombra

El árbol de cacao en estado natural vive en asociación biológica con otras especies donde crece y produce mazorcas bajo la cubierta del bosque tropical. Por lo interior, los especialistas han caracterizado a esta planta como umbrófila o muy amiga de la sombra, lo que indica que prospera donde su follaje no está expuesto a la plenitud de la luz solar. Este comportamiento ha puesto en evidencia que la luz asociada con ciertos grados de temperatura, dentro de determinados límites, estimula la conformación del follaje, la abertura de estomas de las hojas, la fotosíntesis, el aprovechamiento de nutrientes y la producción.

El efecto de la sombra al iniciar la plantación no sólo es reducir la luz; si no también el de proteger a las plantaciones de cacao del movimiento producto de fuertes corrientes de aire que la perjudican, igual o más que el efecto de temperatura y luz unidas. Una vez que el desarrollo de la planta permite el “autosombreamiento”, debe iniciarse la eliminación gradual de la sombra hasta llegar a un buen punto de equilibrio. Los árboles de sombra se deben podar una o dos veces por año. En instalaciones de áreas nuevas de cacao se tiene que establecer dos tipos de sombra: Temporal y permanente.

Sombra temporal

Lo proporcionan las plantas de crecimiento rápido para cubrir el suelo y proteger a las plantulas de la radiación solar. Las especies se establecen con bastante anticipación al sembrado del cacao. En promedio, unos seis meses antes. Entre las plantas que pueden usarse como sombra temporal tenemos al fréjol de palo, yuca, papaya, plátano a éste último se le considera como el más importante porque crece con facilidad y provee cierto rendimiento económico y alimento. Pueden sembrarse desde 400 hasta 600 hijuelo por hectárea.

Es oportuno precisar que las plantas empleadas para este tipo de sombra debe contar con las siguientes características:

- Ser precoz, rústica y de rápido crecimiento.
- Tener porte erecto y presentar resistencia al viento.
- Poseer buena copa para disminuir la acción de los rayos solares.
- Tener buena aptitud como mejorador de suelo.
- No ser huésped de plagas del cacao.
- El sistema radicular debe ser poco desarrollado, para evitar competencia.
- En lo posible debe tener valor comercial

Sombra definitiva

Su establecimiento es de suma importancia en el sistema de cultivo tecnificado. La sombra que proyectan los árboles protege a la plantación de cacao de los efectos de los rayos solares, la acción de los vientos y lluvias torrenciales. Del mismo modo, estabiliza la temperatura y humedad de los cacaotales. Los árboles de sombra mejoran las propiedades físicas de los suelos, incrementan el porcentaje de nutrientes y facilitan el drenaje. Deben poseer diversas cualidades entre ellas las de ser esbeltos y de porte más alto que el cacao, con hojas de fácil descomposición al caer al suelo, de propagación y crecimiento, con raíces profundas, de ramificación abierta, de frutos livianos y poco atractivos a los insectos, resistente a plagas y enfermedades, y de preferencia que pertenezcan a la familia de las leguminosas. Es necesario sembrar las semillas para los árboles de sombra en un vivero y manejarlo con cuidados similares al de las semillas de cacao. Entre las especies más utilizadas para sombra permanente se cuentan a la albicia (Albisia falcatarea), la guaba (Inga edulis), eritrina (Erythrina spp.), etc., caracterizadas por su desarrollo precoz y constante cambio de hojas que enriquecen al suelo.

Es importante tener en consideración que al instalarse los árboles de sombra en una parcela de cacao se dispone un distanciamiento de 8 metros por 8 metros, que determinan 156 plantas por hectárea, que con el paso de los años, unos cuatro en término medio, se va eliminando hasta dejar 40 plantas que proporcionarán el 50% de sombra requerida por la plantación de cacao para su normal desarrollo y producción.

Los árboles maderables como la caoba, cedro, laurel etc. también pueden emplearse como sombra permanente en los linderos de las fincas. Esto permite obtener una buena cantidad de madera cuando las plantaciones de cacao terminen su vida útil de producción, es decir después de los 25 años, en la cual se obtendrán hasta 5000 pies cuadrados de madera por árbol.

Las plantas empleadas como sombra permanente deben tener las siguientes características:
- Tener una copa que permita el ingreso de los rayos solares.
- Tener un sistema radicular profundo, no competitivo con el cacao por agua y nutrientes.
- Ser de rápido crecimiento, durable y de buena capacidad de regeneración.
- Tener tolerancia a la acción de los vientos.
- Preferentemente debe ser una leguminosa.
- No debe ser hospedero de plagas que causan daño al cacao.

Abonamiento

Se recomienda realizar primero un análisis de suelos. La fórmula de fertilización 60-90-60, roca fosfórica combinado con gallinaza o el compuesto 15-15-15, se aplica en los hoyos donde se instalarán las plantulas en campo definitivo en cantidades de 50 a 60 gramos por planta. Después del primer año de producción de las plantas injertados se incrementa al rango de 80 a 100 gramos por planta. Luego del segundo año de producción la aplicación anual de la formulación y su cantidad permanece constante hasta el cuarto año de producción para los plantones. Posteriormente se aplicará la formulación 100-140-100 con 180 a 200 gramos por planta cada año hasta que el árbol de cacao cumpla su ciclo productivo.